«El Nuevo Viajero» – el Libro Blanco que analiza las nuevas tendencias y características de los viajes

El pasado 29 de junio se llevó a cabo la presentación del Libro Blanco “El Nuevo Viajero” – fruto de colaboración entre Segittur, Minube y Red DTI, con apoyo de Málaga Turismo, entre otros. Por medio de esta iniciativa se ha pretendido dar luz a los nuevos hábitos sociales, de consumo, características emocionales y motivacionales de la comunidad viajera, así como tratar los nuevos modelos de funcionamiento de los destinos turísticos, los rasgos que marcarán su futuro en la nueva etapa postcrisis, los puntos clave en los que se van a apoyar para elaborar las estrategias de su futuro desarrollo, entre otros. 

En este sentido, se hace, asimismo, especial hincapié en los fenómenos de la sostenibilidad y de la digitalización. Con todo ello se pretende dar respuesta a cómo tiene que ser el destino turístico en estas nuevas circunstancias, las adaptaciones que tiene que llevar a cabo para abarcar las necesidades de los consumidores turísticos, además de ser eficiente y sostenible tanto desde el punto de vista económico y ambiental, como social y cultural.

Así, desde el punto de vista del análisis realizado sobre las características de los viajeros en esta nueva etapa, así como de los viajes que van a realizar, se llega a la conclusión de que entre las preferencias actuales turísticas siguen prevaleciendo los viajes en el ámbito nacional, al ser posible, utilizando el transporte propio, disminuyendo el número de viajes anuales que tienen previsto realizar. Todo ello se debe, principalmente, a la falta de confianza y a la marcada incertidumbre que sigue dominando la mentalidad de los viajeros hasta la actualidad, como fruto de la crisis sanitaria y las numerosas y cambiantes restricciones que han tenido lugar a lo largo del último año y medio.

No obstante, el estudio revela, asimismo, que, al contar con la seguridad necesaria para realizar el viaje, el consumidor turístico estará dispuesto a reservar en cualquier momento, confirmando que la comunidad viajera sigue con ganas de desplazarse y tener las experiencias turísticas, siendo el único motivo que obstaculiza la decisión de ese desplazamiento, la incertidumbre sanitaria y legal aplicable a la realización del viaje.

Dicho esto, el viajero está buscando personalización de la oferta, disponer de acceso a los contenidos virtuales y digitales relacionados con los distintos productos, servicios, y etapas del viaje, así como las interacciones digitales con los agentes turísticos, obtener experiencias únicas. Los agentes turísticos, por su parte, están jugando un papel esencial en esta nueva etapa, al ser los profesionales con capacidad de proporcionar el asesoramiento necesario al cliente, personalizar la oferta, ofrecer flexibilidad e inspirar la confianza. En este sentido, tanto los intermediarios y los proveedores turísticos, como los destinos turísticos tienen que adaptarse a los nuevos retos que propone la demanda turística y el entorno general, teniendo en cuenta los cambios en la mentalidad viajera producidos en los últimos años y meses. Los destinos, por lo tanto, deberán apostar cada vez más por una oferta especializada, personalizada y paquetizada, abarcando de esta forma el máximo de las necesidades y deseos de la demanda. 

Tal y como apuntan los expertos, con cuya participación se ha contado para la elaboración del Libro Blanco, dada toda la problemática producida a lo largo de la crisis sanitaria, y las repercusiones que ha supuesto en las vidas personales y profesionales de la población, los viajeros de hoy en día buscarán un refugio emocional y mental. Esto es apostar por unas experiencias que faciliten el equilibrio entre el bienestar físico, salud emocional y paz espiritual. Se apostará, desde este punto de vista, por el turismo sostenible y el llamado slow tourism, – una tipología contraria al turismo intensivo y de masas, que da la posibilidad de disfrutar plenamente de la estancia en un destino, con tranquilidad, descubriendo los espacios naturales, culturales y patrimoniales de la zona.

Los destinos, por su parte, además de adaptarse a las nuevas formas de hacer turismo y las necesidades de los propios turistas, se enfrentarán a un gran nivel competitivo, de modo que en esta carrera van a ganar aquellos que sepan proporcionar unas condiciones excepcionales para dar un entorno perfecto tanto para los turistas de fin de semana, como para aquellos que se van a desplazar hacia allí por una larga temporada, por ejemplo, aprovechando el teletrabajo.

Aparte de ello, se tiene que llevar a cabo un trabajo exhaustivo, fomentando, entre otros, las relaciones de colaboración con los agentes turísticos a una amplia escala, con el fin de crear una marca potente, representativa, reconocible y con una reputación altamente positiva. Pues, según aseguraban los especialistas, la marca y la reputación que posee un destino, jugará un papel esencial a la hora de fomentar las ventas. Asimismo, se tiene que acentuar la estrategia de conversión de un destino en un destino inteligente, liderando desde la sostenibilidad el desarrollo del sector turístico a través de la innovación y la tecnología. 

Desde este punto de vista, la disponibilidad y el acceso a los datos por parte de los gestores de los destinos será crucial para saber personalizar cada experiencia turística, que es lo que busca el viajero actualmente, como se ha mencionado con anterioridad. La tecnología y las soluciones digitales, por su parte, son los motores principales para reducir la incertidumbre e inspirar confianza en los colaboradores y los viajeros. No obstante, se debe tener en cuenta que la tecnología en sí no es un fin, sino un medio para conseguir un resultado y conseguir ciertas mejoras. En sentido global, las soluciones de base tecnológica que van ganando importancia son, entre otras, las tecnologías biométricas, herramientas que proporcionen seguridad en los pagos, la realidad virtual y aumentada.

Desde el punto de vista de la sostenibilidad global, los destinos deben velar por el bienestar e inclusión social, sin comprometer el bienestar de las generaciones futuras. En términos generales, los destinos y sus gestores tienen que conseguir determinar una identidad turística que sea característica para ese destino, alineada siempre con la naturaleza económica y social propia de la zona, sin perder la identidad original.

El Libro completo y la información relacionada se puede consultar a través del siguiente enlace: https://www.minube.com/story/elnuevoviajero

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